La empresa agrícola del rey
El Real Sitio de Carditello surge por voluntad de Fernando IV, en pleno corazón de la Campania Felix. El lugar ya había sido identificado en 1744, por Carlos de Borbón, como adecuado para la cría y la producción agrícola. Las obras para la realización de la finca comienzan en 1787 bajo la dirección de Francesco Collecini, discípulo de Luigi Vanvitelli. En un espacio de más de 2.000 hectáreas, el arquitecto construye un edificio destinado tanto a la familia real como a las actividades laborales. La fertilidad de la llanura en la que se encuentra el sitio permite a los Borbones estructurar una verdadera “empresa agrícola” Real. La decoración de la finca se confía al pintor de corte Jacob Philipp Hackert, quien elige un programa iconográfico inspirado en la vida agrícola, en línea con el carácter del sitio. Tras la desactivación de 1919, el Real Sitio sufre daños y expolios. En 2013 el bien es adquirido por el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y de Turismo, convirtiéndose en Fundación en 2016.
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La estructura de la finca
El Real Sitio de Carditello tiene una planta estructurada en doble T. El edificio consta de un pabellón neoclásico y 5 patios, además de una pista de galope de tierra batida realizada siguiendo el modelo de los circos romanos. En el hipódromo, el más grande del mundo incluido dentro del perímetro de un edificio, se encuentran dos obeliscos y un templete de planta circular que originalmente albergaba una estatua de Diana.
La empresa agrícola real
La finca real, destinada a la producción agrícola, a la cría de ganado y al adiestramiento de caballos de raza, puede definirse como una empresa agrícola; una granja modelo donde convivían la vida de los reyes y la vida campesina. El pabellón central de la estructura estaba destinado a la familia real, mientras que las torres estaban dedicadas al personal y a las actividades agrícolas y queseras. Para el desarrollo de sus actividades, el Real Sitio se servía del agua conducida por el Acueducto Carolino hasta el Parque Real del Palacio de Caserta.
El nacimiento de la fundación
La historia del Real Sitio de Carditello es compleja. En 1799, a raíz de los levantamientos revolucionarios, la finca sufre daños; en 1860 el edificio es ocupado por los garibaldinos, para luego pasar a ser propiedad de los Saboya. Durante la Segunda Guerra Mundial el sitio es ocupado por los Aliados. Tras su cesión al Consorcio de Reclamación del Bajo Volturno, en 1948, el bien atraviesa un periodo de degradación. En 2013, bajo presión local, el Real Sitio es adquirido por el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y de Turismo y en 2016 se crea la Fundación Real Sitio de Carditello. Dedicada a la restauración y a la valorización del Complejo, la Fundación es hoy símbolo de recuperación social y territorial.